Agujeros negros: ¿las papeleras de reciclaje del Universo?

Por Pedro Eduardo Román Taboada

Hace unos días, después de leer hasta la madrugada sobre agujeros negros, tuve un sueño muy extraño. Soñé que me encontraba prisionero en una gran nave espacial que se dirigía al centro de la Vía Láctea, específicamente al agujero negro Sagitario A*. El capitán de la nave quería charlar conmigo. Buenas noticias, pensé. Después de hablar con él, el terror se apoderó de mí. El objetivo de la nave era estudiar los efectos de la gravedad producida por agujeros negros en seres humanos vivos y, desgraciadamente, yo era el conejillo de Indias. A pesar de mis desesperados intentos por escapar, terminé siendo llevado al interior de una pequeña cápsula de titanio que sería lanzada, siguiendo una órbita en espiral. El propósito de la cápsula era mantenerme vivo y mandar todos mis signos vitales a la nave. Justo antes de ser lanzado al agujero negro, en medio de mis gritos de desesperación, desperté [1]. Respiraba agitadamente y sudaba frío.

Fantasmas informáticos: olvido, memoria y ¿física?

White ghost haunting with a dark background. Halloween concept

Por Pedro Eduardo Román Taboada

Una mañana, mientras buscaba entre las fotos que tomé con mi celular, me di cuenta de que muchas ya no estaban. Por alguna razón –quizá la caída de mi teléfono desde casi un metro de altura– se habían borrado. Dos cosas son seguras en esta vida: la muerte y la pérdida de archivos. Había ocurrido la segunda. La insistencia en tenerlas de vuelta me hizo preguntarme dónde podrían estar, y esto me recordó un meme que encontré en Facebook: